
UNA MAESTRA EJEMPLAR
Octubre es el mes del Profesor y en esta ocasión, les contaré una breve reseña de una profesora normalista oriunda de Yumbel que ejerció la docencia en la comuna de Los Álamos.
He aquí parte de los primeros años de trabajo de una bella señora, que hemos conocido, en este lado de Chile... una historia de este siglo que creemos, merece ser reconocida por su labor y abnegación, escasa hoy en día... y dejarla impresa en este medio escrito, porque todo lo que fue hecho, pasa a ocupar parte del espacio tiempo y desde esa perspectiva, forma parte de lo que llamamos historia.

En julio, Rolando y yo, nos dirigimos a Tres Pinos desde Los Álamos, a visitar a un amigo suyo, a fin de conocer algunas plantas. Antes habíamos ido pero no estaban los dueños. Yo estaba interesada en un árbol que me parecía, habérselo oído decir al cuidador. Se trata del ginkgo-biloba, árbol que es utilizado en la medicina tradicional china y en la actualidad se usa mucho en Alemania, donde es uno de los tratamientos recomendados para la enfermedad de Alzheimer.

En ese contacto, de Rolando con un amigo suyo, Miguel González, hemos conocido a una estupenda señora –la madre de Miguel- Nos contaba Miguel, -antes de presentarnos a su madre- que ella, fue una de las dos primeras profesoras que laboró en la escuela de Tres Pinos, denominada hoy, “Zaida Araneda Vigueras” en honor a la única docente que laboraba allí por los años 50, colegio que en la actualidad, esta ubicado frente a la plazoleta, precisamente por la gestión de la madre de Miguel, en calle Bajada de Molino, -imagino que alguna vez hubo algún molino por allí-


Nos contaba cómo se conocieron, donde y cuanto duró el cortejo. La verdad es que, duro muy poco tiempo nos dice, ella venia acompañada de su hermano mayor de profesión técnico agrícola además de profesor.


En Talcahuano desempeñó el cargo de directora del colegio Pedro del Río Zañartu, donde jubiló e inmediatamente regresó a su casa patronal de Tres Pinos, de eso hacen ya 15 años.

Y Por si esto fuera poco, es además escritora, quien tiene a su haber unos cuantos escritos, 1 libro editado denominado, “Donde Nacen Las Aguas” donde hace mención a los pioneros y/o los inicios de Pilpilco bajo la llegada de don Pascual González Burgos por los años 1860; y otros -libros- por editar. Le gusta mucho leer, escribir, pintar, tejer a ratos y una excelente cultora de la tierra. Es por eso que llegamos allí, pues un señor que labra sus tierras, en una oportunidad nos habría mencionado algunas plantas. Dentro de sus escritos hay relatos muy interesantes de personajes que por sus características dentro de un contexto familiar, tienen mucho que decir con sus experiencias de vida.

Acá, en Tres Pinos, suele reunirse con un grupo de señoras, ya jubiladas, todas profesoras normalistas, que también dejaron su legado, huella que por supuesto ha quedado guardada en nuestros corazones, por su cariñosa entrega como profesoras virtuosas, como lo son las señoras, Berta Bravo Rubilar, Norma Verdugo Encina, Norma Valdés, Sonia Cid Oporto, Daisy Fariña Rivas, Victoria Vera Zapata, Ana María Cáceres y Ester Peña las que muestran orgullosas en la fotografía, estar en sus mejores años.
Todas ellas ejercieron excelente docencia, en la comuna de Los Alamos dejando en cada uno de nosotros los conocimientos que hasta el día de hoy permanecen intactos y muchísimos recuerdos de sus bondades. En su afán de mantener la llama viva del saber, han organizado un férreo circulo de docentes, al que han denominado “ Misión Cumplida”.
